jueves, 25 de febrero de 2010

expliaciones innecesarias

Si pido explicaciones, me las dan al antojo de quien al hacerlo quiere o intenta ser lo mas explícito posible. Lo mismo sucede cuando me las piden. Intento darlas circunstanciadamente. Hago ingentes esfuerzos para ser lo más explícito posible.
Si predomina la libertad absoluta con uno mismo o para con los demás en relación con sus puntos de vista, o con sus aspiraciones, no hay nada que hacer por cuanto sus puntos de vista o los propios son personalísimos y por su puesto pedir una explicación no aporta nada. Darlas lo mismo.
Se puede perder la cordura de un momento a otro. Si se pierde lo primordial es recuperarla de inmediato sin dejar avanzar el estado del desequilibrio.
El flujo constante del ascenso y el descenso de una escalera eléctrica con el variado contraste de los que suben o bajan sugiere una pasarela múltiple casi teatral en la que desfilan sin orden preconocido de aparición. Tamaños, edades, sexo, colores. Desplazamientos multidireccionales, locuras en desarrollo, universos simultáneos hilvanados o deshilvanados y nunca difusos o descontextualizados.
Ecuaciones resolviendo la unidad y términos resolviendo la lucha de contrarios. Los espectros atravesando la pulcra transparencia del cristal.

martes, 2 de febrero de 2010

instantáneas

El instante consciente porta las matemáticas de lo frágil, de la inmanencia, de lo efímero y así siguiendo hasta llegar a lo eterno que se perpetúa sin solución de continuidad. Permite la consciencia pura, la renunciación, el desapego, desistir del arraigo, permite ser feliz y liberado.
Escribir es caminar por entre la coyuntura de la letra, de la palabra y del párrafo, del camino largo de un relato, de un poema o un cuento. Una fotografía es el lenguaje de lo inmóvil de la imagen congelada.
El apego, el recuerdo con la carga de vivencia que encierra o aprisiona, inmoviliza o empuja, aleja o acerca. Vivir el instante es renunciar al pasado, al futuro, por el vacio en el que desaparece el dolor, la ansiedad o las expectativas. Es la igualdad, es el amor, es la meditación trascendental, es la muerte inevitable de la que no se regresa.
El camino, lo mismo que la vida, es el cruce obligatorio, es la pizarra, es el lienzo, la página en blanco, el día a día con sus altibajos y contrastes sentenciados por el aquí y ahora, ineludible y magistral, es el maestro, el artista, el hombre arquetípico en su retorno y su ascenso.

sucesos

Los acontecimientos, en un día, suceden sin atropellar, desfilan sin orden predecible, sorprenden con su evidente preeminencia y, como los párrafos de un texto literario, llevan a su lectura con la posibilidad de pulir, rehacer o mejorar dentro del estilo propio de quien los escribe o lee.
La ebullición de lo simultáneo sucediendo va contrastado con ritmo, con belleza, con sintaxis, con opción de aprendizaje y elaboración estética. Si se observa el ritmo interior o el exterior la percepción propia o para los otros, encaja dentro de patrones estéticos o enunciados de sabiduría, equilibrio o de mensaje colectivo que testimonian un mensaje de vida.